Después de la tormenta

Hola buenos días hermanos, amigos y familiares. Hoy en este día glorioso 27 de noviembre del 2020 damos gracias al padre amado, al Dios grande y misericordioso por devolvernos a la vida sano y salvo. Gracias por igual a los amigos y familiares que nos apoyaron espiritualmente con sus oraciones y solidaridad en el momento más crítico de mi existencia. Hace un tiempecito atrás sentí síntomas gripales. Lo considere algo sin importancia. Para mala suerte, mi sistema inmunológico fue vulnerado por el maligno e inoportuno virus COVID-19. No tuvo complacencia, nos dio en la madre. Por tres semanas consecutivas no dio tregua. No nos dio ni un segundo de sosiego, nos arrinconó, nos aisló y sufrimos mucho por los ausentes... en algún momento, a mi pesar, pensé que había llegado la hora de emprender el camino del que nunca se regresa. Hoy damos gracias a Dios por darnos de nuevo la salud y con ello la tranquilidad y la paz a mi alma. Vuelven las lecturas, los apetitos de los platos favorito...