El liderazgo tiene que ver con poder y autoridad. El poder va más allá de lo simbólico, místico y ceremonial. Es más bien una relación social entre quienes dirigen y quienes obedecen. Hay dos categorías de liderazgo, los que tienen autoridad y poder; y los que tienen influencia. Por eso, hay personas que por el nivel de influencia en la sociedad, aún sin autoridad o poder son consideradas líderes. Para ser un verdadero líder, se requiere primero ser un verdadero discípulo. El líder, a través de la palabra, motiva, inspira y emociona sobre la base de valores y principios; Él acude a la sociedad y la sociedad acude a él en búsqueda de seguridad y claridad en caso de incertidumbre y amenaza.
Tiene por propósito poner a disposición de nuestros amigos lectores informaciones veraces y oportunas para su formación e información.
miércoles, 13 de abril de 2016
Diálogo Leonel en la Juventud PLD sobre Geopolítica
Geopolítica: Del Fin de la Guerra Fría al Terrorismo Global
domingo, 10 de abril de 2016
Che y Martí son hermanos
Por: Fernando Martínez Heredia
En una calle de La Habana. Foto: Archivo/ Cubadebate
Este 5 de abril de 2016 ocurrió un acontecimiento que prácticamente no ha recibido atención: se presentaron en la Casa del ALBA cultural los tomos V y VI de El Che en la Revolución cubana, obra que ha venido publicando la editorial José Martí. En la presentación intervinieron Fernando Martínez Heredia y Orlando Borrego. Después de agradecer el trabajo de los editores, del investigador Jacinto Valdés Dapena, y del propio Borrego, en la recuperación del pensamiento y la obra del Che, Fernando pronunció estas palabras que publicó La pupila insomne y reproduce Cubadebate.
En Cuba, el almanaque está lleno de fechas de la patria. Hace cuatro días se cumplieron 121 años de la llegada de Antonio Maceo y sus compañeros por Duaba, a levantar el pueblo para la guerra revolucionaria de 1895. Cuando Ernesto Che Guevara hizo el panegírico del Titán, muy poco después de la Crisis de Octubre, encontró la definición mejor para la actitud heroica, soberana y rebelde de la Revolución cubana. Busqué aquella frase rotunda del Che: “Nuestro pueblo todo fue un Maceo”. Pero al leer su breve discurso comprobé que todo él tiene la pertinencia, la grandeza y la fuerza extraordinaria de quien supo comprender lo fundamental y actuar siempre como revolucionario en consecuencia, y comprobé que todo, hasta la última línea de aquel discurso del Che a Maceo en 1962 parece escrito para la Cuba actual, para ayudarnos en esta hora crucial, para ser publicado hoy en alguno de nuestros principales medios de comunicación.
Dentro de cinco días será un aniversario más de la fecha escogida por José Martí y sus compañeros para proclamar las Bases del Partido Revolucionario Cubano (10 de abril). Che y Martí son hermanos. Martí no fue grande por cultivar una rosa blanca, ni es recordado cuando lo citan quienes no tienen derecho a hacerlo. Martí era, es y será el que levantó la patria desde el fango y el imposible, y preparó y puso en marcha la revolución que hizo a Cuba y a los cubanos. Fue el primero que explicó la naturaleza del imperialismo yanqui e inició el combate a muerte contra él, pretendió fundar una república nueva e iniciar con Cuba la segunda independencia de la América Latina, y nos legó un proyecto que todavía estamos tratando de realizar del todo y superar. Ernesto Che Guevara les pidió a los niños de Cuba que pensaran en Martí como en un ser vivo, como algo que está presente en cada manifestación de la vida cubana, porque el héroe popular ´–dijo el Che– debe ser una cosa viva y presente en cada momento de la historia de un pueblo. Y en el último texto que publicó con su firma, el Mensaje a los pueblos del mundo a través de la Tricontinental, puso como epígrafe, junto a la consigna de la revolución mundial, el llamado supremo de Martí: “Es la hora de los hornos, y no se ha de ver más que la luz”.
Fue precisamente un primero de abril, setenta años después de la llegada de los expedicionarios por Duaba, que el Che salió de Cuba para iniciar una nueva fase de su vida. Y ese momento marca el final, en términos cronológicos, de los trabajos de Ernesto Guevara que están recogidos en los tomos cinco y seis que presentamos hoy. El cinco reúne las intervenciones públicas del Che –en su mayoría discursos—entre el 11 de enero de 1964 y el 22 de marzo de 1965. Casi todo el tomo seis contiene transcripciones, textos y otros materiales del Che relativos a los contenidos, el funcionamiento y los debates internos del Ministerio de Industrias Aquí están, al fin, las famosas Reuniones Bimestrales en las que tanto profundizó el Che sobre cuestiones fundamentales de las experiencias socialistas y la teoría marxista, las que según ciertos funcionarios resultaba inconveniente permitir que la gente común las conociera.
Ante estos dos tomos vuelvo a llamar la atención sobre la culminación extraordinaria de la batalla intelectual librada por el Che –siempre junto a Fidel– en el seno de la Revolución cubana, que sucedió durante su último año entre nosotros. No repetiré una vez más lo que he dicho y escrito, permítanme solamente reiterar que se trata de uno de los aportes más importantes de la historia del pensamiento cubano, porque, en la primera etapa del poder revolucionario de transición socialista, el Che formuló tesis y argumentos fundamentales, al mismo tiempo, para el tremendo proceso que se vivía, para el proyecto, que estaba obligado a ser muy superior a lo que la lógica y las leyes del capitalismo y del socialismo existentes dictaban, y para la comprensión del mundo de entonces y de la teoría marxista. Este es uno de los momentos estelares de la historia de la corriente radical dentro de las revoluciones y del proceso general de la historia de las ideas en Cuba. En cuanto al pensamiento de Guevara, es necesario complementar la lectura volviendo a la segunda sección del tomo I de esta colección. En ella aparecen, junto a otros textos, los de la llamada polémica económica de 1963 y 1964, y El socialismo y el hombre en Cuba, de marzo de 1965, el manifiesto comunista del Che, la proclama de una revolución que le explica al mundo la verdadera naturaleza del socialismo y el camino que necesitan recorrer los seres humanos y las sociedades.
En los últimos dos años y medio de su vida, que se inician con la partida del 1º de abril de 1965, Ernesto Che Guevara se dedicó a dos tareas: impulsar la revolución en el mundo, con el arma en la mano, para ayudar a forzar la situación a favor del campo popular y de la causa cubana; y desarrollar su concepción teórica y su exposición escrita, para servir mejor al pensamiento crítico comunista y de liberación. La primera tarea fue la priorizada, a ella le dedicó sus esfuerzos constantes, su audacia y su entrega revolucionaria, y por ella dio su vida.
Mucho se hablado en este último mes, y con mucha razón, sobre la necesidad y la urgencia de apoderarnos de toda nuestra historia, de rechazar el canto de sirena imperialista que nos invita a olvidarla y a esperar, con la boca abierta y la mano tendida, que una mano poderosa nos brinde algo de lo que le sobra, a cambio de que entreguemos todo lo valioso que hemos creado. Un aspecto sumamente importante de ese acervo que nos es tan necesario es conocer realmente, y utilizar, el pensamiento del Che. Que venga a ayudarnos a plantear, y a plantear bien, nuestros problemas y nuestros caminos, a salvarnos de los diferentes peligros que nos amenazan, a contribuir a satisfacer la obligación insoslayable de pensar el futuro de Cuba. Che hizo lo suyo, todo lo que pudo, a nosotros nos corresponde que siga vivo y actuante. Y que podamos decir, entre todos, como un día le dijo él a Camilo: “aquí está el Che”.
Museo del Che
| Museo del Che, parada obligatoria de héroe cubano en Argentina
Buenos Aires, 10 abr (PL) Para el héroe cubano Ramón Labañino, uno de los internacionalmente conocidos como Los Cinco, la Casa Museo del Che en Alta Gracia, Córdoba, es una parada obligatoria que tenía que hacer en su visita a Argentina.
Héroe cubano rinde homenaje a Martí en Buenos Aires"Es realmente impactante para cualquier persona estar, recorrer los ambientes donde durmió, jugó, vivió, donde creció Ernesto Che Guevara, y es un estimulo adicional si eres y te sientes revolucionario", manifestó Labañino a Prensa Latina vía telefónica.
Labañino, uno de los cinco antiterroristas cubanos que cumplieron ilegales y arbitrarias penas en cárceles norteamericanas, viajó hoy a Córdoba para visitar el Casa Museo del Che y el Hospital Docente Oftalmológico donde se realizan las cirugías del programa humanitario Operación Milagro.
"Sentir esa vivencia de estar donde vivió el Guerrillero Heroico te anima y fortalece el espíritu, sientes que la victoria es posible como proclamó el Che, que se puede construir un mundo mejor", añadió Labañino sobre su impresión de la visita a Villa Nydia.
Ese es el nombre de la casa convertida en museo histórico en 2001 gracias a una gestión del Ayuntamiento de Alta Gracia donde vivió la familia Guevara de 1932 a 1943. Sus salas muestran las vivencias de la infancia y adolescencia del Guerrillero Heroico.
En ella se perpetúa un sentido homenaje al niño, al joven, al amigo, a la figura universal: "El Che".
Posteriormente, Labañino y su esposa Elizabeth Palmeiro quien luchó con inmensa constancia por su liberación, visitaron el Hospital Docente Oftalmológico que lleva el nombre del venerado revolucionario en la ciudad de Córdoba.
Allí compartió con miembros del movimiento de amistad y médicos argentinos graduados en Cuba que apoyan la Operación Milagro, programa cuya aplicación gratuita en Argentina ha devuelto la visión a más de 50 mil personas pobres.
"Después de estar en Alta Gracia y en este centro médico construido gracias a la solidaridad, al esfuerzo de sus trabajadores con el apoyo de sindicatos y la gente, uno siente que los sueños son realizables", señaló Labañino en sus declaraciones a Prensa Latina.
Resulta un orgullo como cubano y realmente motiva ver a estos profesionales de la salud aplicando sus conocimientos para ayudar a quitar o aliviar el dolor en la gente humilde. "Cuánta razón tuvo el Comandante en Jefe Fidel Castro al impulsar esta política humanitariaâ�� Estos son sueños convertidos en realidad", recalcó.
Además de los más de 50 mil operados de la vista, otros 30 mil argentinos han sido alfabetizados con el plan Yo, sí puedo, al tiempo que unos 700 jóvenes se han graduado en Cuba, la inmensa mayoría como médicos.
Labañino y Palmeiro concluyen su visita a Argentina este lunes. Viajaron a Buenos Aires desde Montevideo, Uruguay, donde también realizaron una visita de intercambio para agradecer por el respaldo recibido en la causa de su liberación.
ro/mh
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miércoles, 30 de marzo de 2016
Rusia y la venta de Alaska a EEUU en 1867
¿Por qué Rusia vendió Alaska a los Estados Unidos?
En 1867 Rusia vendió el territorio de Alaska a los Estados Unidos por 7,2 millones de dólares. Sólo en los primeros cincuenta años de propiedad, los norteamericanos obtuvieron ganancias cien veces superiores al valor de la compra. ¿Cómo dejaron perder las autoridades zaristas un bocado tan apetitoso? RBTH examina la enmarañada historia de la venta de Alaska.
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En 1867 los norteamericanos pagaron 7, 2 millones de dólares por un enorme territorio lleno de hielo y morsas. Fuente: Alamy / Legion Media
La petición de adhesión de Alaska a Rusia, publicada en el sitio web de la Casa Blanca, ha recogido ya más de 35.000 firmas. Son muchos los que todavía creen que los norteamericanos robaron Alaska a Rusia, que la alquilaron y no la devolvieron a sus dueños, pero, contrariamente a los mitos populares, la transacción fue justa y ambas partes tenían razones de peso para llevarla a cabo.
En el siglo XIX la Alaska rusa era un centro de comercio internacional. En su capital, Novoarjánguelsk (actual Sitka), se vendían telas chinas, té e incluso el hielo que se utilizaba en los EE UU antes de que se inventaran los frigoríficos. Se construyeron barcos y fábricas, se extraía carbón. Ya entonces se tenía conocimiento de los numerosos yacimientos locales de oro. Vender algo así parecía una locura.
A los comerciantes rusos les atraía de Alaska el marfil de morsa, cuyo precio no era inferior al de elefante, y las preciosas pieles de nutria de mar que obtenían gracias al trueque con los aborígenes. Estas actividades estaban concentradas en manos de la Compañía Ruso-Americana (conocida por sus siglas en ruso, RAK). La dirigían personas valientes, empresarios rusos del siglo XVIII, viajeros atrevidos y estraperlistas. Todos los yacimientos de Alaska pertenecían a la compañía, que podía alcanzar de manera independiente contratos comerciales con otros países, contaba con bandera y moneda propia, los 'marcos de cuero'. Los privilegios se los concedió a la compañía el gobierno zarista que no sólo cobraba unos altísimos impuestos sino que entre los accionistas de la RAK también figuraban zares y miembros de su familia.
El Pizarro ruso
El 'gobernador principal' de los asentamientos rusos fue un comerciante de gran talento llamado Alexander Baránov. Construyó escuelas y fábricas y enseñó a los aborígenes a plantar nabos y patatas.
Alexander Baránov. Fuente:GettyImages/Fotobank
Construyó una fortaleza y un astillero y extendió la práctica de la pesca de las nutrias de mar. Baránov se hacía llamar el 'Pizarro ruso' y se encariñó de Alaska no sólo por razones económicas sino de corazón: su mujer era la hija de un caudillo aleutiano.
Con Baránov la Compañía Ruso-Americana gozaba de unos ingresos cuantiosos: ¡más del 1000% de beneficios! Pero cuando, ya anciano, se apartó del negocio, su puesto fue ocupado por el teniente comandante Gagermeister, que trajo un nuevo equipo de empleados y accionistas procedentes de círculos militares. Desde entonces, según un decreto oficial, la compañía sólo podían dirigirla oficiales de la Marina. Los siloviks, antiguos miembros de los servicios de seguridad, se hicieron con el poder de una empresa ventajosa, pero sus acciones llevaron la compañía a la quiebra.
Vil metal
Los nuevos propietarios se asignaron salarios astronómicos: oficiales subalternos percibían 1.500 rublos al año (un sueldo comparable a los de los ministros y senadores) y el jefe de la compañía, 150.000 rublos. Por otro lado, los precios de las pieles compradas por la población local se redujeron a la mitad. Como resultado, durante las dos décadas siguientes los esquimales y aleutianos exterminaron a casi todas las nutrias, privando a Alaska de su recurso más lucrativo. Los aborígenes cayeron en la miseria y empezaron a sublevarse, levantamientos que los rusos sofocaban abriendo fuego contra las aldeas ribereñas con sus buques de guerra.
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Los oficiales trataron de encontrar otras fuentes de ingresos. Fue entonces cuando empezaron a comerciar con hielo y té, alternativas que los empresarios no consiguieron organizar de manera sensata, pero los directivos ni siquiera pensaron en ponerse salarios más bajos. Finalmente a la Compañía Ruso-Americana le acabaron asignando una dotación gubernamental de 200.000 rublos al año. Pero esto tampoco la salvó.
En ese mismo periodo estalló la guerra de Crimea, en la que Rusia combatió contra Inglaterra, Francia y Turquía. Luego quedó claro que el país no sería capaz de abastecer y proteger a Alaska: las vías marítimas estaban controladas por los barcos de los aliados. Incluso la perspectiva de la extracción del oro empezó a no verse clara.
El cheque de 7,2 millones de dólares con el que los estadounidenses realizaron la compra de Alaska. Fuente: Getty Images / Fotobank
Temían que una Inglaterra hostil pudiera bloquear Alaska y entonces Rusia se quedase sin nada.
A pesar de la creciente tensión entre Moscú y Londres, las relaciones con las autoridades norteamericanas eran cordiales, y la idea de vender Alaska surgió casi de forma simultánea por parte de ambos lados. El barón Eduard de Stoeckl, enviado por Rusia a Washington, entabló las negociaciones en nombre del zar junto con el secretario de Estado norteamericano William Seward.
La bandera rusa no quería bajarse
Mientras las autoridades se ponían de acuerdo, la opinión pública de ambos países se oponía a la transacción.
“¿Cómo vamos a entregarles tierras en cuyo desarrollo hemos invertido tanto tiempo y esfuerzo, donde se abrieron minas de oro y líneas telegráficas?”, escribían los periódicos rusos. “¿Para qué necesita América ese cofre de hielo y 50.000 esquimales salvajes que beben aceite de pescado para desayunar?”, se escandalizaba la prensa norteamericana con el apoyo del senado y el congreso.
Pero, con todo, el 30 de marzo de 1867, se firmó en Washington el contrato de venta de 1,5 millones de hectáreas de posesiones rusas a Estados Unidos por 7.200.000 dólares, una suma de dinero puramente simbólica. No se vende tan barato ni siquiera las tierras yermas de Siberia. Pero la situación era crítica: incluso podían quedarse sin percibir esa cantidad.

La transferencia oficial de las tierras se celebró en Novoarjánguelsk. Tropas estadounidenses y rusas se apostaron junto a un mástil del que empezaron a arriar la bandera de Rusia después de una salva de cañones. Pero la bandera se enredó en la parte superior del mástil. Un marinero que se encaramó a la bandera la arrojó y por casualidad cayó directamente sobre las bayonetas rusas. ¡Una mala señal! Después de esto los norteamericanos empezaron a requisar los edificios de la ciudad, que fue rebautizada con el nombre de Sitka. Varios centenares de rusos, decididos a no aceptar la ciudadanía norteamericana, fueron obligados a evacuar a bordo de barcos mercantes y no pudieron volver a sus casas hasta pasado un año.
No tardó mucho en llegar la fiebre del oro de Klondike al 'cofre de hielo': este frenesí de inmigración en pos de prospecciones auríferas aportó a Estados Unidos cientos de millones de dólares. Una lástima, por supuesto. Pero quién sabe cómo serían las relaciones entre las principales potencias del mundo si Rusia no se hubiera librado en su momento de una región problemática y deficitaria, de la cual sólo podían obtener ingresos comerciantes talentosos y audaces, pero de ningún modo oficiales de la Marina.
OTRAS PERSONAS TAMBIÉN HAN COMPARTIDO
Lo que provoco la muerte de Claudio no tiene madre
El “asesinato” de Claudio
Con la muerte de Claudio Caamaño tiene uno que preguntarse cuántos ciudadanos mueren todos los días por desatención clínica después de sufrir alguna complicación de salud y ser rechazados en la élite hospitalaria por carecer de arraigo económico o por “falta de camas”.
Si esto fue con Claudio --una figura prócer conocida por todo el mundo--, ¿qué ocurre todos los días con las personas que no pueden llevar a las clínicas mas que su gravedad y la necesidad de ser atendidas en ocasiones con la urgencia que demanda su propia vida?
La carta que me remitiera el doctor George F. Torres, un especialista en complicaciones pulmonares que ejerce con éxito en Estados Unidos, explica con realismo no sólo la inhumanidad que envolvió el caso de Claudio, sino la mala práctica médica que le provocó la muerte.
Torres es el director de Medicina Pulmonar y Cuidado Crítico del hospital universitario de Knoxville, en Tennessee, y desde el punto de vista clínico sabe muy bien cuál era el procedimiento que debió aplicar en el caso de Claudio inmediatamente después del accidente que le provocó la fractura de cuatro costillas con perforación de pulmón y hemorragia aguda.
Le parece increíble que un paciente en esas condiciones tuviera que esperar cinco horas para ser drenado con tubo torácico. Más extraño aún es que no fuera conducido de inmediato al quirófano para contener la hemorragia que lo estaba desangrando.
Este párrafo de su carta describe la mala práctica: “Me parece increíble que no se hayan implementado medidas antiembólicas inmediatamente luego de su admisión para prevenir trombosis venosa profunda y/o embolia pulmonar”.
... Lo otro fue peor
Fuera de la mala práctica, lo que ocurrió antes de la admisión de Claudio en el Centro Médico Uce, resulta vergonzoso por inhumano ante los ojos de un médico como el doctor Torres que enseña con el ejercicio en su condición de director departamental de un hospital universitario: “Me resulta difícil entender por qué se permite que los centros médicos dominicanos sean instrumentos de generación de capitales en vez de centros de cuidado y servicio a la población enferma”.
Y se pregunta por qué un sistema de salud como el dominicano --que tipifica de elitista y abusador--, deja morir por negligencia a un héroe de la República como Claudio Caamaño Grullón.
El doctor Torres es también hombre de principios políticos que nunca ha abandonado sus compromisos con el ideal revolucionario del coronel Francisco Caamaño Deñó. Fue en esta situación que se vinculó a Claudio a través de la fundación que lleva su nombre y que preside en los Estados Unidos.
...Claudio accidentado
El accidente en que resultó gravemente lesionado Claudio Caamaño ocurrió en el tramo carretero Pizarrete-Baní el domingo antepasado. Fue llevado a un cemntro médico privado de Baní que lo remitió a Cedimat, donde no lo admitieron porque no había disponibilidad en la sala de cuidados intensivos.
De allí Claudio fue conducido por su hijo homónimo a la clínica Abel González, pero tampoco fue admitido porque no había especialistas para tratar el caso. Cinco horas después --conducido al centro médico UCE--, se le colocó un dren para extraerle casi dos litros de sangre del tórax... ¡... En ese momento Claudio se ahogaba en su propia sangre... Su muerte era inminente!
César Medina
lobarnechea1@hotmail.com
lobarnechea1@hotmail.com
TOMADO DEL LISTIN
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