martes, 26 de abril de 2022

La información en la era de las fake news, por Ignacio Ramonet



La Casa Encendida
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Las noticias falsas, la posverdad y los hechos alternativos están explosionando el campo de la información y contribuyendo a redibujar las opiniones públicas. Ignacio Ramonet reflexiona sobre la geopolítica de la posverdad: cómo la batalla por el poder se libra en las redes de comunicación que intentan moldear la opinión pública y las mentes en función de los intereses de lo que se conoce como capitalismo digital.
Conferencia "Geopolítica de la posverdad. La información en la era de las fake news".

“Quien gana la batalla de las mentes, gana la batalla del poder”, Manuel Castells. En la era de la sobreinformación, informarse no es algo fácil. Cada vez es más difícil distinguir la noticia verdadera de la falsa. Las noticias falsas (fake news), la posverdad y los hechos alternativos han irrumpido de forma avasalladora dificultando enormemente que los ciudadanos podamos discernir la realidad de la ficción. Cuando Facebook nos conoce mejor que nosotros mismos y sabe, antes que nosotros, hasta por quién vamos a votar, ¿qué significado puede tener la democracia? Si ya consiguen hackear nuestro propio cerebro, ¿cómo podremos resistir a los imprevistos peligros de las nuevas tecnologías? Ignacio Ramonet es director de Le Monde diplomatique en español y presidente de Mémoire des Luttes. Coordina: Le Monde diplomatique en español y Fundación Mondiplo.
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#EnLaFrontera609 - De Ucrania al sur: el imperialismo mata


 

Diario Público

 De 1973 a 2022. Desde Ucrania a Chile. De Chechenia a Sudáfrica. De Argentina a Yemen. El imperialismo que esté libre de muertes, que dé la primera lección de democracia al mundo…

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El plan de Putin que le dio la victoria económica y militar sobre la OTAN

domingo, 24 de abril de 2022

La utilidad de lo inutil en nuestra vida/Ver video

Temas: filósofoGiordano Brunohumanidadinvestigación científicaLa utilidadLiteraturalos clásicosRenacimientoUniversidad de Calabriavalores humanistasVida

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En este vídeo el profesor de literatura italiana Nuccio Ordine, reivindica la construcción de una sociedad mejor a través de valores humanistas. Sostiene que “disciplinas como la música, la literatura, el arte, hoy en día se consideran inútiles porque no producen ganancias, y son el conocimiento que más necesitamos, porque pueden hacer a la humanidad más humana”.

Ordine reflexiona sobre las grandes transformaciones de la escuela, de la investigación científica y de la sociedad. Considera que la enseñanza y la educación “constituyen una forma de resistencia a las leyes del mercado, a la mercantilización de nuestras vidas y al temible pensamiento único”.
El escritor italiano nos invita a hacer un viaje a los problemas del presente a través de la literatura clásica.

Nuccio Ordine es profesor en la Universidad de Calabria. Este escritor, filósofo y humanista es uno de los mayores expertos en el Renacimiento y en el pensamiento de Giordano Bruno y cree que los clásicos son la mejor escuela para la vida. 

Su libro superventas “La utilidad de lo inútil”, es un manifiesto humanista que ha sido traducido a más de veinte idiomas.

Ver video hacer clic aqui:

miércoles, 20 de abril de 2022

Lo de Ucrania y Rusia fue provocado con premeditacion y alevosia

La debacle económica-humanitaria de Ucrania

La jugada de Zelenski y sus ultraconservadores de seguir ciegamente las órdenes de Washington para debilitar a Rusia les falló por completo.

Como advirtió María Zajárova, “Kiev se caería a pedazos” si no adoptaba una política nacional equilibrada. Moraleja: el que no oye consejo no llega a viejo.


Convertir a Ucrania en una punta de lanza para tratar de destruir a Rusia, bajo las órdenes de Estados Unidos y de la OTAN, le ha costado al presidente Volodimir Zelenski llevar al país a una completa debacle económica y humanitaria.
 
Miles de muertos y heridos, millones de refugiados, destrucción de infraestructuras y un daño económico multimillonario son las consecuencias de la operación militar especial lanzada por Moscú para defender a las repúblicas de Donetsk y Lugansk del genocidio sufrido desde 2014 por parte de Kiev, y desmilitarizar y desnazificar al país vecino.

También Rusia calculó que era mejor salvaguardar a su nación ante el inminente peligro que representaba una Ucrania unida a la OTAN en su frontera, donde en 30 laboratorios biológicos se procesaban varios patógenos del ántrax, tularemia, brucelosis, cólera, leptospirosis y peste porcina africana, proyectos encargados directamente por el Pentágono.

Esa es la verdadera historia de esta guerra en la que los medios de propaganda occidentales tergiversan las informaciones y descargan todo su odio contra Rusia.

La portavoz del Ministerio de Exteriores de Rusia, María Zajárova, señaló en una reciente entrevista, que Moscú había advertido a Kiev que «se iba a caer en pedazos si no adoptaba una política nacional equilibrada y basada en los ejemplos de los logros europeos».

En el plano económico, la ministra ucraniana del ramo, Yulia Svyrydenko cifró en 564 900 millones de dólares el impacto directo de las destrucciones que incluyen las consecuencias indirectas de los combates en la economía, como el aumento del desempleo, la reducción del consumo de los hogares o la disminución de los ingresos del Estado.

Svyrydenko, que también es viceprimera ministra, agregó que las mayores pérdidas se hallan en la infraestructura con casi 8 000 kilómetros de carreteras dañadas o destruidas, así como estaciones de trenes y aeropuertos. Estimó que el Producto Interno Bruto (PIB) tendría una contracción de más del 55 % en comparación con 2021.

A esas grandes pérdidas hay que sumar las del sector agrícola, uno de los principales suministradores al aporte de su PIB.

Estados Unidos y Occidente, que han hecho todo lo posible por extender la guerra con la finalidad de demonizar a Rusia y provocarle grandes pérdidas militares y económicas, le han otorgado a Kiev millonarios préstamos (para la compra de todo tipo de armamentos) los que tendrán que reembolsar en el futuro con los consabidos intereses.

A principios de marzo, el Banco Mundial (con aportes de Suecia, Reino Unido, Países Bajos, Dinamarca, Letonia, Lituania, Polonia e Islandia) estableció un programa urgente de financiamiento por 489 millones de dólares para “ayudar” a Ucrania, pero con garantías por un monto de 139 millones de dólares.

El país deberá devolver al menos el 50 % del monto, mientras que, por lo general, la otra mitad es a fondo perdido, aunque deberá demostrar hacia dónde se van esos recursos, o sea, la fiscalización será permanente.

El Fondo Monetario Internacional (FMI) también llegó con sus conocidas “bondades” financieras y proporcionó a esa nación un crédito por 1 400 millones de dólares, unido a cláusulas que impone ese organismo en detrimento de programas sociales, las que deberá cumplir Kiev cuando finalice el conflicto.

Con base al artículo cuatro del reglamento del FMI, el régimen de Ucrania tendrá que regresar el monto otorgado en un periodo determinado.

Como impulsor de esa guerra, el Gobierno estadounidense ha sido el más magnánimo al aprobar presupuestos al régimen de Zelenski por más de 14 000 millones de dólares como préstamos de garantía soberana.

La Unión Europea entregó fondos para el envío de material bélico por 1.100 millones de dólares.

Según cálculos de varias entidades financieras, los préstamos puestos por Occidente a disposición de Kiev para tratar de prolongar ese conflicto, se estiman en la abultada cifra de 27 000 millones de dólares.

Las grandes pérdidas de vidas humanas, los traumas y secuelas psicológicas para la población, unidas a los desastres económicos-financieros dejarán huellas difíciles de reparar en años a la antes floreciente Ucrania.

La jugada de Zelenski y sus ultraconservadores de seguir ciegamente las órdenes de Washington para debilitar a Rusia les falló por completo.

Como advirtió María Zajárova, “Kiev se caería a pedazos” si no adoptaba una política nacional equilibrada. Moraleja: el que no oye consejo no llega a viejo.

Hedelberto López Blanch, Rebelión

Conflicto en Ucrania marca el final de una era dominada por el poder occidental


El viejo orden liderado por Estados Unidos tiene que desaparecer, y desaparecerá precisamente porque ya no es sostenible en lo que respecta al resto de la humanidad\


El conflicto militar en curso en Ucrania es un acontecimiento decisivo de inmensa importancia histórica. Marca una ruptura con el pasado y el comienzo de una nueva realidad geopolítica, que abarcará el progreso en las relaciones internacionales hacia un mayor desarrollo económico, justicia y paz.

El conflicto militar en Ucrania no se trata de un conflicto estrecho entre Ucrania y Rusia. No es más que el signo externo de una confrontación mayor entre, por un lado, el orden occidental liderado por Estados Unidos y, por el otro, naciones como Rusia, China y otras que se niegan a aceptar un papel subordinado. Nuestra entrevista con Bruce Gagnon esta semana aclara el panorama geopolítico más amplio y lo que está en juego.

Una señal segura de las dimensiones más grandes es la forma en que los aliados de EEUU, la OTAN y Europa han desplegado rápidamente una guerra híbrida total contra Rusia, en un intento de destruir la economía de este último. Las afirmaciones occidentales sobre “defender la democracia, la soberanía y el derecho internacional” son despreciables y fraudulentas. ¿Entregando armas a un régimen represivo y corrupto cuyo ejército está infestado de regimientos nazis?

No, EEUU y sus aliados occidentales están usando el conflicto, que Rusia trató asiduamente de evitar haciendo llamados razonables a los tratados de seguridad con la OTAN, como una oportunidad para aplastar a Rusia. Y no se trata simplemente de aplastar a Rusia. Se trata de aplastar cualquier desafío al orden occidental. Eso implica inevitablemente una confrontación con China y otros que buscan desafiar el “Consenso de Washington”.

La censura draconiana de los medios de comunicación internacionales de Rusia y el bloqueo a la economía de Rusia indican una campaña de hostilidad en toda la corte de las potencias occidentales que estaban listas para comenzar. La intervención de Rusia en Ucrania el 24 de febrero, basada en principios plausibles de autodefensa, proporcionó la plataforma de lanzamiento para la hostilidad occidental reprimida. Pero esta hostilidad no es simplemente hacia Rusia. Su objetivo es enfrentar el surgimiento de un orden mundial multipolar que está más allá del control del dominio liderado por Estados Unidos. Ese dominio, o hegemonía, se basa en el control estadounidense del sistema financiero global, así como en el poderío militar estadounidense bruto, asistido por sus adjuntos de la OTAN.

Las preocupaciones inmediatas de Rusia sobre Ucrania se basaban en la creciente amenaza que este país vecino occidental representaba por su traicionera participación en la OTAN y los ataques inaceptables que el régimen de Kiev estaba infligiendo a la población de habla rusa en la región de Donbass durante los últimos ocho años. Pero al defender esas preocupaciones nacionales, la intervención militar en Ucrania también ha desafiado todo el sistema del orden occidental dominado por Estados Unidos.

El Ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Sergey Lavrov, comentó sobre este desarrollo del final de la era. Dijo a los medios rusos esta semana: “Nuestra operación militar especial tiene como objetivo poner fin a las expansiones sin restricciones y al curso sin restricciones hacia la dominación total de los EEUU y otros estados occidentales en la arena internacional”.

Vale la pena reflexionar sobre su razonamiento de por qué la duplicidad y la hipocresía de las potencias occidentales se habían vuelto intolerables, y por qué tal arrogancia unipolar estaba, y está, destruyendo el orden internacional.

Lavrov comentó con ironía: “Es posible reconocer la independencia de Kosovo sin un referéndum, pero es imposible reconocer la independencia de Crimea, declarada después de un referéndum, observada por cientos de representantes extranjeros objetivos. Estados Unidos imaginó una amenaza a su seguridad nacional a miles de kilómetros de Irak, pero cuando lo bombardearon y no encontraron ninguna amenaza allí, ni siquiera se disculparon. 

Y cuando justo en nuestras fronteras se están cultivando neonazis y ultrarradicales, se están creando decenas de laboratorios biológicos bajo la supervisión del Pentágono, realizando algunos experimentos que apuntan ante todo a desarrollar armas biológicas –los documentos descubiertos no dejan lugar a duda-, entonces no se nos permite reaccionar ante esta amenaza, justo en nuestras fronteras, no más allá del océano”.

Lo que Rusia ha hecho con su operación militar en Ucrania en sus propios términos evaluados de forma independiente es señalar que el supuesto dominio de Estados Unidos y sus aliados occidentales ha terminado.

La era postsoviética de los últimos 30 años ha terminado. Rusia ya no está interesada en integrarse en un orden global centrado en Occidente, como escribe Fyodor Lukyanov esta semana en un artículo para Rusia en Asuntos Globales. Rusia ahora está eligiendo “otro camino”.

Ese camino significa abrazar por completo un mundo multipolar como lo anuncia la integración económica de Eurasia y la asociación estratégica con China, India y otros. Los vastos recursos naturales de Rusia, principalmente en la esfera de la energía, se orientarán hacia el desarrollo de Eurasia y, al hacerlo, encontrarán una amplia recompensa. 

Son las economías occidentales las que necesitan a Rusia más de lo que ella las necesita a ellas, como señaló esta semana el presidente ruso, Vladimir Putin.

La transición a un nuevo orden global llevará tiempo e implicará dislocaciones temporales. Llevará tiempo construir la infraestructura necesaria de gasoductos y oleoductos, por ejemplo. Pero la trayectoria general es viable y sólida, y ya está en marcha.

La profunda importancia histórica de los cambios tectónicos globales es evidente a partir de las opiniones del economista ruso Sergey Glazyev, tal como se presenta en esta erudita entrevista con Pepe Escobar. Glazyev ha estado trabajando durante años a título oficial en la Unión Económica Euroasiática (EAEU). Detalla la evolución y la implementación de un nuevo orden financiero global que reemplaza el sistema basado en el dólar estadounidense. 

El nuevo orden está siendo desarrollado por Rusia, China y otros con el propósito explícito de independizarse del dominio del imperialismo monetario y de la deuda estadounidense y occidental.

Lo que está sucediendo en Ucrania es realmente el final de una era y una época. La guerra y el sufrimiento son abominables. Pero el sistema dominado por Occidente no dejó a Rusia más remedio que usar la fuerza física para defender sus intereses vitales. Ahora que se ha producido la ruptura, existe la sensación de que se ha cruzado el Rubicón. No hay vuelta atrás. 

La respuesta occidental ha sido contraproducente. Su guerra híbrida contra Rusia ha catalizado la desaparición del dominio global estadounidense y occidental. Su abuso politizado del sistema del dólar ha dañado fatalmente ese sistema y presagiaba la aceleración de una alternativa mejor, más democrática a nivel mundial.

Podría decirse que la escala de tiempo de este proceso global se remonta más allá de las tres décadas postsoviéticas o la era posterior al patrón oro que terminó en 1971 cuando EEUU lo eliminó por el bien de la supremacía del dólar. Se remonta incluso más allá de las ocho décadas desde la Segunda Guerra Mundial. Estamos mirando los últimos 500 años de Europa occidental y sus poderes coloniales, últimamente liderados por la hegemonía de los Estados Unidos y su criminal pasión por los viajes belicistas.

No hay garantía del resultado. Pero baste decir que el viejo orden liderado por Estados Unidos tiene que desaparecer, y desaparecerá precisamente porque ya no es sostenible en lo que respecta al resto de la humanidad.

Tomado de Jake al neolibralismp

martes, 19 de abril de 2022

Putin muestra que las sanciones occidentales fracasaron y solo deterioraron la economía de Occidente


Es difícil comprobar si la propaganda de Occidente contra Rusia resultó ser eficaz, pero ciertamente si analizamos los datos económicos desde el inicio del enfrentamiento el 24 de febrero, las sanciones económicas no han tenido el efecto deseado, aunque el arsenal de bloqueos ha sido pesada, la alianza EE.UU.-OTAN no tuvo el coraje de luchar contra la segunda potencia bélica más grande del mundo.


Este hallazgo se traduce claramente en la firmeza de Putin cuando dijo que las sanciones occidentales habían fracasado contra Rusia por su choque con la militarización de Ucrania, lo que de hecho llevó a un "deterioro de la economía en Occidente".

En su conclusión, el presidente ruso, Vladimir Putin, expresó que el aluvión de sanciones occidentales impuestas a Rusia por su invasión a la vecina Ucrania había fracasado. Verbaló en tono acusatorio el lunes que Occidente "espera desbaratar rápidamente la situación económica y financiera, provocar el pánico en los mercados, el colapso del sistema bancario y desabastecimiento en las tiendas". Agregó que “la estrategia del bombardeo económico fracasó” y, en cambio, condujo a un “deterioro de la economía en Occidente”. Los comentarios televisados se produjeron durante una videollamada con altos funcionarios económicos.

Los países occidentales han impuesto sanciones sin precedentes al sistema corporativo y financiero de Rusia desde que envió tropas a Ucrania el 24 de febrero en lo que llama una "operación militar especial". En su enfoque, Putin señaló que “Rusia ha resistido una presión sin precedentes”, argumentando que el rublo se ha fortalecido y que el país ha registrado un superávit comercial histórico de 58.000 millones de dólares en el primer trimestre del año.

Mostrando la contradicción de la propaganda occidental, argumentó que las sanciones resultaron contraproducentes para Estados Unidos y sus aliados europeos, acelerando la inflación y provocando una caída en los niveles de vida. Si bien Putin reconoció un fuerte aumento en los precios al consumidor en Rusia, diciendo que aumentaron un 17,5 por ciento en abril sobre una base anual, instó al gobierno a indexar los salarios y otros pagos para aliviar el impacto de la inflación en los ingresos.

El presidente ruso ha alineado su estrategia de usar el presupuesto para apoyar la economía y la liquidez en términos de contratación de actividades crediticias, incluso cuando los recortes de tasas de interés del banco central abaratan los préstamos. Además, apuntó a acelerar el proceso de uso de las monedas nacionales en el comercio exterior bajo las nuevas condiciones. El Banco Mundial ya expresó la expectativa de que la economía se contraerá en más del 11 por ciento este año.

La acción rusa más rápida posible tiene una gran responsabilidad en estos resultados El Banco Central de la Federación Rusa más que duplicó su tasa de interés clave al 20 % el 28 de febrero, cuando golpeó la primera ola de sanciones, antes de bajarla al 17 % el 28 de febrero. Abril 8. Este lunes, la presidenta del Banco Central, Elvira Nabiullina, resumió la situación.

“Deberíamos poder reducir la tasa base más rápidamente. Debemos crear condiciones para aumentar la disponibilidad de crédito para la economía”.

En un análisis directo, se puede ver que la inflación en Rusia se ha acelerado a su nivel más alto desde principios de 2002, pero el Banco Central "no intentará reducirla de ninguna manera, eso impediría que las empresas se adapten”, informó Nabiullina. De hecho, el actual punto alto de inflación es causado por la baja oferta, no por la alta demanda, y el banco central apunta a llevarlo a su objetivo del 4 por ciento en 2024 a medida que la economía se adapta a las sanciones occidentales, dijo, hablando en la parte baja, en Casa del Parlamento.

“El período en el que la economía puede vivir de reservas es finito. Y ya en el segundo y tercer trimestre entraremos en un período de transformación estructural y de búsqueda de nuevos modelos de negocio”, prosiguió Nabiullina y llegó a decir que Moscú tiene previsto emprender acciones legales por el bloqueo del oro, 'Forex', que es un mercado financiero mercado descentralizado para transacciones de divisas, siendo el mercado más grande del mundo. En términos de volumen de dinero, mueve diariamente el equivalente a más de 5 billones de dólares estadounidenses. Además, intentará reembolsar otros activos pertenecientes a residentes rusos, y agregó que tal medida debería ser cuidadosamente pensada. Confirmó el presidente del Banco Central.

En la práctica, para aclarar los datos, las sanciones extranjeras congelaron alrededor de $300 mil millones de los aproximadamente $640 mil millones que Rusia tenía en sus reservas de oro y divisas. Las sanciones afectaron principalmente al mercado financiero, “pero ahora comenzarán a afectar cada vez más a la economía”, prosiguió Nabiullina: “Los principales problemas estarán asociados a las restricciones a las importaciones y la logística del comercio exterior y, en el futuro, a las restricciones sobre las exportaciones”.

El problema principal es que las empresas rusas necesitan adaptarse. “Los fabricantes rusos deberán buscar nuevos socios, logística o cambiar para producir productos de generaciones anteriores y todo esto llevará tiempo”, dijo Nabiullina. En este sentido, el Banco Central está considerando flexibilizar la venta de divisas por parte de los exportadores.

Dando la llamada a la acción, en febrero, Rusia ordenó a las empresas exportadoras, incluidos algunos de los productores de energía más grandes del mundo, desde Gazprom hasta Rosneft, que vendieran el 80% de sus ingresos en divisas en el mercado, ya que la capacidad del Banco Central para intervenir en divisas. los mercados eran limitados. En términos de facilitación, el banco puede suavizar los términos de tiempo y volumen de las ventas obligatorias, dijo Nabiullina.

Repitiendo el análisis de Putin, la realidad muestra que racionalmente en su conclusión, la moneda rusa extendió ganancias el lunes, afirmándose en 81,4025 por euro, nivel visto por última vez el 8 de abril, ayudado por la eficiencia, junto con la eficiencia del protagonismo del presidente. de la potencia mundial euroasiática y los próximos pagos de impuestos que llevarán a las empresas enfocadas en la exportación a convertir las ganancias de divisas en rublos para cumplir con sus obligaciones.

La fatalidad de la derrota ucraniana se traduce en que China reafirmó su alianza estratégica con Putin y en Rusia al lanzar el lunes su temida ofensiva a gran escala para hacerse con el control del este de Ucrania, atacando a lo largo de un amplio frente de más de 480 kilómetros de largo. Prueba de hechos cuando los rusos lanzan destructores de búnkeres en la 'fortaleza' de la planta de Mariupol, y Biden reafirma que ni siquiera debería visitar Ucrania.

Incluso con la fuerte artillería financiera de un mundo globalizado en los moldes europeo y americano, la cuestión de Ucrania llega a su fin, con el inminente ganador, Rusia. Es más, hay pérdidas de vidas por la irresponsabilidad de un comediante que se hace pasar por presidente y envía civiles a la muerte contra soldados bien entrenados comandados por Putin, para mantener el discurso de que la expansión de la OTAN sería posible. No sirve a Europa ni al mundo multipolar, y mucho menos a la paz.


Perfil del Bloguero



Economista brasileño con posgrado en historia contemporánea, maestría en historia social y doctorado en ciencias de desenvolvimiento estratégico. Autor del libro El Caso Venezolano (2016).
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