sábado, 19 de septiembre de 2015

Selección de Películas de contenido social y revolucionario

Pintura de Miguel Nuñez  

    1. La negra Angustias (1949) - Película completa

      • Hace 1 año
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      • 4.265 visualizaciones
      La calidad no es muy buena pues la cinta era vieja, pero considerando que no hay muchas opciones para ver está película en ...
    2. Nuevo Mundo - película mexicana censurada por iglesia y gobierno en 1976

      • Hace 1 año
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      • 691.700 visualizaciones
      La Iglesia, a lo largo de su historia, siempre se ha enfrentado al cine como uno de sus principales censores. "Nuevo Mundo" ...
    3. UN EMBRUJO, pelicula del nuevo cine mexicano

      • Hace 1 año
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      • 1.342.830 visualizaciones
      Una de las peliculas mexicanas considerada, más hermosa y de profunda denuncia social. de las costas del caribe. Corria los ...
    4. EL DESPRECIO, LA HUIDA. CONMOVEDORA PELICULA

      • Hace 1 año
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      • 764.984 visualizaciones
      CONMOVEDORA PELICULA CON UN CONTENIDO CRISTIANO. NO DEJES DE VERLA. BUEN AUDIO Y BUENA CALIDAD.
    5. Tiempos Modernos - (Charles Chaplin) Español

      • Hace 3 años
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      • 1.181.799 visualizaciones
      Pagina De Facebook: http://www.facebook.com/andresnito Tiempos modernos Saltar a: navegación, búsqueda Modern Times ...
    6. Zonga el angel Diabolico (1957) Victor Junco - Pelicula completa

      • Hace 2 meses
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      • 2.231 visualizaciones
      SINOPSIS::: De fuerte contenido erótico para la época, Zonga tiene secuencias de un aberrante sadomasoquismo, baste citar ...
    7. Capitulo 1 - Aliados

      • Hace 2 años
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      • 327.401 visualizaciones
      Mirá más contenido exclusivo de Aliados ingresando ahttp://aliados.telefe.com/aliados/ Desde hace miles de años la raza ...
      • HD
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      2. EL REVOLUCIONARIO

        • Hace 3 años
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        http://www.losdiscipulos.org FORO http://www.gabitogrupos.com/losdiscipulos/Este drama corre a través de la vida de Jesús ...
      3. Emiliano Zapata película de Antonio Aguilar

        • Hace 2 años
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        Esta es la historia de un hombre, Emiliano Zapata, y de una revolución, la Revolución Mexicana. La historia de la mujer que fue ...
      4. La Vida Revolucionaria Socialista El tren de Lenin.Película completa

        • Hace 2 años
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        La Importancia de la Vida Revolucionaria Socialista aun en el medio ambiente de la Sociedad Burguesa y las tareas ...
      5. FIDEL

        • Hace 2 años
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        • 36.572 visualizaciones
        Pelicula completa de la Revolución Cubana.
      6. Step Up Revolution Pelicula Completa 2012 LATiNO

        • Hace 8 meses
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        Step Up Revolution 2012 Latino . Suscribete DESCARGALA GRATIShttp://adf.ly/1KEr1e http://adf.ly/1KEr1e DESCARGA El ...
      7. GUERRILLERA (GUERRILLA GIRL. FARC-EP)

        • Hace 1 año
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        • 63.285 visualizaciones
        Guerrilla Girl is a documentary film directed by Frank Piasechi Poulsen. It tells the story of a young girl, Isabel, who enters the ...
      8. Revolución: El cruce de Los Andes (2011) - Película Completa - Castellano

        • Hace 2 años
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        • 606.554 visualizaciones
        También conocida como "San Martín: El cruce de Los Andes". Fecha de estreno: Buenos Aires, 7 de abril de 2011. Historia ...

Golpe de estado en Santiago de Chile - Los últimos días de Salvador Allende








Visión retrospectiva del gobierno de Salvador Allende y del golpe de Estado de Chile de 1973 que acabó con su vida, a través de entrevistas actuales con sus allegados y con imágenes de la época, en las que el propio Allende va desgranando su programa de gobierno.

10 frases de Mario Benedetti


Mario Benedetti

10 frases de Mario Benedetti a 95 años de su nacimiento


Mario Benedetti


El 14 de septiembre de 1920 nacía en la ciudad uruguaya de Paso de los Toros Mario Orlando Hardy Hamlet Brenno Benedetti Farrugia, o simplemente Mario Benedetti, referente de la literaturalatinoamericana. Este lunes, cuando el poeta cumpliría 95 años, lo recordamos con algunas de sus frases más emblemáticas.
En Mario Benedetti el amor y el compromiso político se unieron para forjar una sólida obra que abarcó la crítica literaria, la poesía, el ensayo y la narrativa, con más de 80 libros que fueron traducidos a una veintena de idiomas.
“Insomnios y duermevelas”, “Memoria y esperanza”, “Inventario dos”, “La vida ese paréntesis”, “Cotidiana” y “La tregua” son algunos de los volúmenes que integran el amplio inventario de sus creaciones.
En el momento de su desaparición física, el 17 de mayo de 2009, millones de personas en América Latina y otras partes del mundo lamentaron la muerte de Benedetti, el hombre del compromiso social y los versos que alentaron a muchos enamorados, el mismo que recordó, a través de su pluma incansable, que “el sur también existe”.
1. “Qué buen insomnio si me desvelo sobre tu cuerpo”
2. “Si el corazón se aburre de querer para qué sirve”
3. “No sé tu nombre, sólo sé la mirada con que me lo dices”
4. “Cinco minutos bastan para soñar toda una vida, así de relativo es el tiempo”
5. “Yo no sé si Dios existe, pero si existe, sé que no le va a molestar mi duda”
6. “Mi estrategia es que un día cualquiera no sé cómo ni sé con qué pretexto por fin me necesites”
7. “¿Cómo compaginar la aniquiladora idea de la muerte con este incontenible afán de vida?”
8. “Cuando la poesía abre sus puertas es como si cambiáramos de mundo”
9 “El amor no es repetición. Cada acto de amor es un ciclo en sí mismo, una órbita cerrada en su propio ritual. Es, cómo podría explicarte, un puño de vida”
10. “Defender la alegría como una trinchera, defenderla del escándalo y la rutina, de la miseria y los miserables, de las ausencias transitorias y las definitivas”
(Tomado de TeleSur)

Una histórica carta de cien años

carta ignacio agramonte 1
Por: Monseñor Wilfredo Pino Estévez, Obispo de Guantánamo-Baracoa y Presidente de la Comisión de Comunicación de la Conferencia de Obispos Católicos de Cuba.
Siendo aún un joven sacerdote en la iglesia de La Merced de Camagüey me emocionó tener un día en mis manos el expediente original del matrimonio del Mayor General Ignacio Agramonte y Loynaz y su adorada Amalia Simoni Argilagos. Allí estaban las firmas de los dos enamorados. Impresionado estaba por tocar con mis propias manos esos papeles, ahora amarillos por el paso de los años, sobre los que ambos patriotas, para firmar, pusieron las suyas. Al día siguiente, o no recuerdo si ese mismo día, saqué una copia que entregué a la Directora del Museo-Casa Natal del Mayor. ¡Ese tesoro había que compartirlo!
Algo similar me ocurrió con la Carta que los Veteranos de nuestras luchas por la independencia, escribieran, el 24 de septiembre de 1915 y desde la Villa del Cobre, al entonces Papa Benedicto XV pidiéndole que nombrara Patrona de Cuba a la Virgen de la Caridad. ¿Sería posible encontrar el original de esa carta?
Mi interés me llevó a preguntar en la Nunciatura Apostólica o Embajada de la Santa Sede en Cuba, si se podría conseguir una copia de esa carta que, como es lógico pensar, debía estar archivada en alguna oficina de la Santa Sede. Mi sorpresa fue grande cuando, en menos de un mes, tenía esa copia en mis manos. ¡Y me volvió a ocurrir lo mismo que con el expediente matrimonial de Ignacio y Amalia! ¡Era una carta salida del corazón! ¡Eran nombres gloriosos los que avalaban la petición al Papa! No me bastaba leer sus firmas sino que pasaba mi dedo sobre el trazo de varias de ellas. Se trataba de oficiales, clases o simples soldados, a algunos de los cuales no les bastaba con poner su firma sino que añadían sencillas frases como “desde chiquito hasta el presente así lo considero”.
Las valerosas firmas de aquellos miembros y simpatizadores del Ejército Libertador Cubano venían encabezadas por el Mayor General Jesús Rabí y seguidas por muchísimas más entre las que se pueden distinguir las de Agustín Cebreco y Tomás Padró Valiente; los Generales de Brigada Tomás Padró Griñán, Vicente Miniet y Bernardo Camacho; el General Luis Bonne; los Tenientes Coroneles Rafael Gutiérrez y José Dolores Vicente; el Coronel Pedro P. Díaz; los Comandantes Ramón Garrigas y Antonio Pacheco; el Sub-Prefecto Nicolás Torres; el Sargento Raimundo Lora; y los soldados Ramón Rodríguez, Juan de la Caridad Pérez, Rafael Argilagos, Julio Sánchez, Otilio Álvarez, Pedro Núñez, Diego Estrada, Alcibiades Villegas, Patricio Vinent, etc, etc.
El deseo de tener a la Virgen de la Caridad como Patrona de Cuba había nacido tan desde el pueblo que la bella y emotiva carta escrita a máquina tiene alguna falta de ortografía y acentos que faltan o sobran y sus errores de mecanografía, pero es algo que no le quita ningún mérito sino que, al contrario, la hace todavía más preciosa porque se demuestra con ello que fue escrita por manos que supieron ser fuertes para empuñar el machete mambí pero que no encontraron el tiempo necesario para dedicarlas al estudio.
Los bravos mambises solicitaban el título de Patrona de Cuba para la Virgen de la Caridad. Por ello creo ahora conveniente explicar de qué se trata cuando hablamos de un patrono o patrona de un pueblo o de un país. Patrono es una palabra proveniente del Derecho Romano. En todo proceso judicial de la antigua Roma, el Patrono era lo que hoy llamaríamos “el abogado defensor”. Según las normas, debía ser un hombre libre, ciudadano romano, influyente, y con medios para defender a los más débiles. Era, por tanto, una persona muy importante y bienhechora, a la que acudían los necesitados para conseguir su favor en los tribunales o ante la autoridad.
¿Cómo pasó este concepto al lenguaje y a la tradición de la Iglesia? Fue San Ambrosio (c337-397), obispo de Milán, abogado y gran orador, quien aplicó a los santos de la Iglesia el nombre y la realidad jurídica del Patrono. Ambrosio preguntaba: “¿Qué hace un santo en el cielo ante Dios?” Y se respondía y enseñaba a los fieles: “Hace lo mismo que el Patrono ante el juez o el Emperador: pide, suplica, ruega por nosotros y nos obtiene de Dios los favores que le pedimos”. Así de sencillo y claro se nos explica lo que son para nosotros los Patronos o Patronas: intercesores ante Dios, como lo era el Patrono romano ante el juez o la autoridad.
El elegir un patrono nacía, en muchísimas ocasiones, del mismo pueblo, algo que después era aprobado por la autoridad de la Iglesia. Así ocurrió con nuestra Virgencita de la Caridad. Felizmente, el Papa accedió a esta solicitud de los Veteranos el 10 de mayo de 1916. Desde ese momento, decir Patrona de Cuba era igual que decir Virgen de la Caridad.
Repasando la historia vemos cómo, a través de los años, cada país ha querido tener a la única Virgen María como algo propio, como las banderas que identifican a cada nación: para los mejicanos ella es la Virgen de Guadalupe; para los franceses es la Virgen de Lourdes; para los portugueses, la Virgen de Fátima; para los brasileños es La Aparecida; para los venezolanos, Nuestra Señora de Coromoto; y así los demás. Para los cubanos, ella es la Virgen de la Caridad.
¿A qué criatura, después de Jesucristo, han elevado los hombres más oraciones, más cantos, más iglesias, que a la Virgen María? ¿Qué criatura humana ha sido más amada e invocada, lo mismo en la alegría que en el dolor? ¿Qué nombre ha sido mencionado, después del de Jesucristo, con más frecuencia que el de María?
¡Cómo olvidar que la primera villa fundada en Cuba tiene el hermoso y encantador nombre de “Nuestra Señora de la Asunción de Baracoa”! ¡Y que otra de las siete villas establecidas se llamase “Santa María del Puerto del Príncipe”! ¡Cuántas personas llevan por nombre el de la Virgen o alguna de las distintas maneras de invocarla: María, Fátima, Milagros, Mercedes, Guadalupe, Concepción, Pilar, Altagracia, Inmaculada, Carmen, Asunción, Lourdes, Rosario, y por supuesto, Caridad! ¡Cuántos cubanos tenemos en nuestras casas, o llevamos con nosotros, una medallita o una estampa de La Caridad!
La Biblia nos narra cómo la Virgen María, al enterarse de que su ya no tan joven prima Isabel estaba embarazada, fue “aprisa” (Lc. 1, 39) a la montaña donde ésta vivía para ayudarla en su maternidad. Si María caminó “aprisa” los 150 kilómetros que la separaban de Isabel, también llegó “aprisa” a esta tierra cubana. Ya en 1492, hace 523 años, arribaba a Cuba el gran almirante Cristóbal Colón capitaneando una nave con el admirable nombre de “Santa María”.
Y en 1612, un niño de 10 años de edad nombrado Juan Moreno, y dos hermanos indios, también cubanos, Juan y Rodrigo de Hoyos, encontraron flotando, en la Bahía de Nipe, una pequeña imagen de la Virgen María. En la tabla que la sostenía, como si se tratara de su carnet de identidad, podía leerse: “YO SOY LA VIRGEN DE LA CARIDAD”. “Aprisa” también la trajeron ellos al Cobre, donde ha quedado para siempre.
Todos podríamos preguntarnos quién encontró a quién: ¿Fueron los cubanos quienes encontraron a la Virgen de la Caridad o fue la Virgen de la Caridad la que vino al encuentro del pueblo cubano? El resultado es que, desde ese maravilloso día de 1612, ella se hizo cubana antes de que Cuba tuviese bandera, himno y escudo, y Cuba fuera Cuba. Ella pasó a ser un símbolo de Cuba como lo es el tocororo, la palma real y la flor de la mariposa.
A la Virgen María le han brindado su arte, su escultura, su pintura, su música, su mármol, su oratoria, cubanos de la talla del Venerable Padre Félix Varela, del Padre Esteban Salas, José María Heredia, Gertrudis Gómez de Avellaneda, José Martí, Fina García, José Lezama Lima, Luisa Pérez de Zambrana, Emilio Ballagas, Ernesto Lecuona, Dulce María Loynaz, Juan Manuel Nápoles Fajardo, Rita Longa, José María Vitier, ¡y tantos otros!
No nos extrañe que el primer lugar donde fueron liberados los esclavos en nuestra patria haya sido El Cobre, mucho antes de lo que sucedió en La Demajagua. No nos extrañe que nuestra Mariana Grajales bautizara a su hijo con el nombre de Antonio de la Caridad Maceo y Grajales, ni que los soldados de la Independencia la llamaran “Virgen mambisa”. No nos extrañe conocer que el eminente Dr. Carlos Juan Finlay escribiera que tuvo la intuición de que un mosquito era el agente trasmisor de la fiebre amarilla “mientras rezaba el rosario” de la Virgen. No nos extrañe que Carlos Manuel de Céspedes rezara de rodillas ante la bendita imagen en su santuario. Y que, en este sagrado lugar, Hemingway dejara, para Cuba, su medalla de Premio Nobel. No nos extrañe saber que, en 1898, el Mayor General Calixto García ordenó a su Estado Mayor ir hasta El Cobre y celebrar allí una Misa ante el altar de la Virgen de la Caridad, para proclamar “el triunfo de Cuba sobre España”, en lo que se conoce como la Declaración Mambisa de la Independencia de Cuba.
Un santo obispo cubano, ya fallecido, el Siervo de Dios Monseñor Adolfo Rodríguez Herrera, afirmó que ir al Cobre y visitar a la Virgen de la Caridad “ha sido y es para los cubanos una dicha, una experiencia única y una gracia que no se olvida nunca, porque del Cobre nadie regresa nunca con las manos vacías. Es ir a un lugar donde se olvidan las diferencias y rencillas y nadie se hace el valiente, donde se palpa una presencia viva y se espera siempre algo nuevo, algo sorprendente, incluso el milagro. No se podrían calcular cuántos millones de cubanos, a lo largo de estos cuatro siglos, han hecho el camino del Cobre para saludar a la Virgen, para suplicarle su intercesión, para agradecerle las bendiciones recibidas de Dios a través de sus manos o para cumplir una promesa…”
Para los creyentes, nada sucede por casualidad sino por la providencia de Dios. Es por ello que considero providencial que el Papa Francisco, que viene a nosotros como Misionero de la Misericordia, celebre la Misa en el Santuario de la Virgen de la Caridad, tal como está previsto, el 22 de septiembre próximo, o sea, a sólo unas pocas horas de que esta preciosa Carta de los Veteranos cumpla cien años de haber sido escrita. Como cubano y católico, rindo homenaje y agradezco a nuestros Veteranos su feliz iniciativa. No se equivocaron porque 100 años después los cubanos seguimos invocándola como Madre y cantando ese canto tan popular que dice: “Y si vas al Cobre quiero que me traigas una Virgencita de la Caridad”.
La Virgen María actualmente “pasa su cielo haciendo el bien en la tierra”, y por eso conviene que acudamos a ella en nuestras necesidades. Ella sigue hoy intercediendo por nosotros. Cuba necesita de la Virgen de la Caridad, la Virgen del Amor, para saber buscar lo que une y no lo que divide; para saber perdonar y buscar la reconciliación; para eliminar las rencillas y curar enfermedades u olvidos de nuestra memoria, para ser misericordiosos unos con otros. Cuba necesita de la Virgen de la Caridad para que ella nos lleve a conocer a Jesucristo, amarlo y seguirlo. Ciertamente, la Caridad nos une.
He aquí el facsímil de la carta original y algunas de las firmas que lo acompañaban. Al brindar su transcripción se respeta la mecanografía y ortografía originales.
A S. S. Benedicto XV.
SANTÍSIMO PADRE:
Los que suscriben, hijos de la Santa Iglesia Católica Apotólica Romana, a S. S. humildemente exponen:
Que son miembros unos y simpatizadores otros, del Ejército Libertador Cubano, título que constituye el timbre de nuestra mayor gloria, por sintetizarse en él, el supremo bien de la Libertad e Independencia de nuestra Patria; que junto a ese título, ostentamos otro, que es el de pertenecer a la Iglesia Católica Apostólica Romana, en cuyo seno nacimos, al amparo de sus preceptos vivimos y de acuerdo con éllos queremos dejar de existir; y esos dos títulos hacen que hoy, reunidos en la Villa del Cobre, en donde se encuentra el Santuario de la SANTÍSIMA VIRGEN de la CARIDAD, y postrados reverentemente ante su altar, acordemos acudir a S. S. para que realice la más hermosa de nuestras esperanzas y la más justa de las aspiraciones del alma cubana, declarando Patrona de nuestra joven República a la Santísima Virgen de la Caridad del Cobre, y de precepto para Cuba, el día que lleva su Santísimo nombre, ocho de Septiembre.
No pudieron ni los azares de la guerra, ni los trabajos para librar nuestra subsistencia, apagar la fé y el amor que nuestro pueblo católico profesa a esa Virgen veneranda; y antes al contrario, en el fragor de los combates y en las mayores visisitudes de la vida, cuando más cercana estaba la muerte o más próxima la desesperación, surgió siempre como luz disipadora de todo peligro o como rocio consolador para nuestras almas, la visión de esa Virgen cubana por excelencia, cubana por el origen de su secular devoción, y cubana por que así la amaron nuestras madres inolvidables, así la bendicen nuestras amantes esposas y así la han proclamado nuestros soldados, orando todos ante élla para la consecución de la victoria y para la paz de nuestros muertos inolvidados; y acusaría una vergonzosa ingratitud por nuestra parte, el que a los beneficios que esa Virgen excelsa nos prodiga, permanecieramos inactivos o mudos, y no levatáramos nuestra voz ante el sucesor de San Pedro, para que haciéndose interprete de los sentimientos del pueblo católico de Cuba y de los de su Ejército Libertador que profesan la religión de nuestros antepasados, y usando de las facultades de que se encuentra investido, declare, previo los trámites correspondientes como Patrona de la República de Cuba a la Virgen de la Caridad del Cobre, y de fiesta eclesiástica en élla el día que lleva su santo nombre.
P o r t a n t o, a Su Santidad suplicamos humildemente, se sirva acceder benigno a nuestra solicitud.Villa del Cobre a veinticuatro de Septiembre de mil novecientos quince.
(Y siguen las firmas de oficiales, clases y soldados del Ejército Libertador)

En Fotos: Diez días de Fidel Castro en las entrañas del imperio (1 y 2 Parte)

Así comenzaron los diez días de la delegación cubana en las entrañas del imperio.
Fidel desciende la escalerilla del avión en aerpuerto internacional Idlewild, en Nueva York. Foto: Alberto Korda
Fidel desciende la escalerilla del avión en aerpuerto internacional Idlewild, en Nueva York. Foto: Alberto Korda
Fidel saluda desde la escalerilla del avión que lo conducirá a él y a la delegación cubana que participará en el XV Periodo de Sesiones de la Asamblea General de la ONU en Nueva York. Foto: Alberto Korda
Fidel saluda desde la escalerilla del avión que lo conducirá a él y a la delegación cubana que participará en el XV Periodo de Sesiones de la Asamblea General de la ONU en Nueva York. Foto: Alberto Korda
Fidel desciende la escalerilla del avión en aerpuerto internacional Idlewild, en Nueva York. Foto: Alberto Korda
Fidel desciende la escalerilla del avión en aerpuerto internacional Idlewild, en Nueva York. Foto: Alberto Korda
Ante numerosos microfonos Fidel Castro formula sus primeras declaraciones al llegar al aerpuerto internacional Idlewild, en Nueva York (hoy John F. Kennedy). Foto: Alberto Korda
Ante numerosos microfonos Fidel Castro formula sus primeras declaraciones al llegar al aerpuerto internacional Idlewild, en Nueva York (hoy John F. Kennedy). Foto: Alberto Korda
Ante numerosos microfonos Fidel Castro formula sus primeras declaraciones al llegar al aerpuerto internacional Idlewild, en Nueva York (hoy John F. Kennedy). Foto: Alberto Korda
Ante numerosos microfonos Fidel Castro formula sus primeras declaraciones al llegar al aerpuerto internacional Idlewild, en Nueva York (hoy John F. Kennedy). Foto: Alberto Korda
7 Fidel Castro reprocha visiblemente indignado a un policía que trata de evitar que responda a los saludos de la multitud. Foto: Prensa Latina
Fidel Castro reprocha visiblemente indignado a un policía que trata de evitar que responda a los saludos de la multitud. Foto: Prensa Latina
Un agente de seguridad trata de impedir que Fidel salude a la multitud que lo ve pasar. Foto: UPI
Un agente de seguridad trata de impedir que Fidel salude a la multitud que lo ve pasar. Foto: UPI
Policías y agentes de seguridad rodean el automóvil que conduce a Fidel Castro a la salida del aeropuerto internacional Idlewild, en Nueva York (hoy John F. Kennedy). Foto: Prensa Latina
Policías y agentes de seguridad rodean el automóvil que conduce a Fidel Castro a la salida del aeropuerto internacional Idlewild, en Nueva York (hoy John F. Kennedy). Foto: Prensa Latina
Fidel Castro antes de abandonar el hotel Shelbourne, donde se encontrababa alojada la delegación cubana. Foto: Prensa Latina
Fidel Castro antes de abandonar el hotel Shelbourne, donde se encontrababa alojada la delegación cubana. Foto: Prensa Latina
Dirigentes de prestigiosas instituciones negras de Estados Unidos visitaron a Fidel Castro luego de su decisión de aceptar el ofrecimiento de alojamiento del hotel Theresa, en Harlem. Foto: Prensa Latina
Dirigentes de prestigiosas instituciones negras de Estados Unidos visitaron a Fidel Castro luego de su decisión de aceptar el ofrecimiento de alojamiento del hotel Theresa, en Harlem. Foto: Prensa Latina
Fidel llega a las 1130 de la noche (20-9-60) al hotel Theresa en Harlem, luego de ser recibido por Dag Hammarskjold, secretario general de la ONU. Foto: Prensa Latina
Fidel llega a las 11:30 de la noche (20-9-60) al hotel Theresa en Harlem, luego de ser recibido por Dag Hammarskjold, secretario general de la ONU. Foto: Prensa Latina
Fidel Castro acompañado por Juan Almeida, Celia Sánchez y otros miembros de la delegación cubana, bajan al comedor de los trabajadores del hotel Theresa. Foto: Alberto KordaFidel Castro acompañado por Juan Almeida, Celia Sánchez y otros miembros de la delegación cubana, bajan al comedor de los trabajadores del hotel Theresa. Foto: Alberto Korda
"He venido a rendir homenaje la hombre heroico que derrocó al tirano Fulgencio Batista", dijo con admiración el Primer Ministro de la URSS, Nikita Jruschov al abrazar a Fidel en su habitación del hotel Theresa. Foto: Alberto Korda
“He venido a rendir homenaje la hombre heroico que derrocó al tirano Fulgencio Batista”, dijo con admiración el Primer Ministro de la URSS, Nikita Jruschov al abrazar a Fidel en su habitación del hotel Theresa. Foto: Alberto Korda
Integrantes del comité Pro Justo Trato para Cuba, reunidos en el salón principal del hotel Theresa, le entregaron a Fidel un busto de Abraham Lincoln. Foto: Alberto Korda
Integrantes del comité Pro Justo Trato para Cuba, reunidos en el salón principal del hotel Theresa, le entregaron a Fidel un busto de Abraham Lincoln. Foto: Alberto Korda
Fidel Castro junto al canciller Raúl Roa durante la intevención que ofrece Nikita Jruschov, primer ministro de la URSS. Foto: Alberto Korda
Fidel Castro junto al canciller Raúl Roa durante la intevención que ofrece Nikita Jruschov, primer ministro de la URSS. Foto: Alberto Korda
El presidente de la República Arabe Unida (RAU) Gamal Abdel Nasser, arribó las 1005 de la mañana al hotel Theresa en Harlem, para visitar al Comandante en Jefe Fidel. Foto: UPI
El presidente de la República Arabe Unida (RAU) Gamal Abdel Nasser, arribó las 1005 de la mañana al hotel Theresa en Harlem, para visitar al Comandante en Jefe Fidel. Foto: UPI


Fidel Castro comenta con el canciller Raúl Roa la intevención que ofrece Nikita Jruschov, Primer Ministro de la URSS. A la derecha el comandante Juan Almeida y detrás, Raúl Roa Kourí. Foto: Korda, Alberto
NIKITA JRUSCHOV Y FIDEL CASTRO
La mañana del martes 20 de septiembre de 1960, una multitud calculada en miles de personas por la propia policía neoyorquina —a la cual no es posible acusar de parcialidad en favor del líder cubano— aguardaba la salida de Fidel Castro por las calles que rodean el hotel Theresa, cuando a las 12 y 14 minutos del mediodía, apareció frente al hotel, Nikita Jruschov. El Primer Ministro soviético iba a saludar a su homólogo cubano.
Fidel Castro recibió personalmente al go­ber­nante soviético. Era el primer encuentro de am­bos líderes, quienes sostuvieron una cordial con­­­­­­versación que no excedió los 30 mi­nutos.
Tras la partida de Jruschov, el Primer Mi­nistro cubano se dirigió hacia el edificio de la ONU, adonde llegó alrededor de las tres de la tarde.
Un nuevo precedente se estableció en la Asam­blea de las Naciones Unidas, cuando Ni­ki­ta Jruschov se levantó de su asiento para saludar a Fidel. Los periodistas y empleados de la ONU confirmaron que era la pri­mera vez en la historia de ese organismo que un jefe de Go­bierno se levanta para ir a saludar a otro jefe de Gobierno.
Una breve entrevista de ambos acaparó la atención de los delegados de las 97 naciones y de más de dos mil periodistas presentes.
“He venido a rendir homenaje al hombre heroico que derrocó al tirano Fulgencio Batista”, dijo con admiración el Primer Ministro de la URSS, Nikita Jruschov al abrazar a Fidel en su habitación del hotel Theresa. Foto: Korda, Alberto

NUEVOS INTENTOS PARA OBSTACULIZAR PRESENCIA DE CUBA EN LA ONU
Aunque la delegación cubana había resuelto el problema de alojamiento y participaba en la Asamblea, iban en aumento los intentos de obstaculizar su presencia en el país.
En horas de la noche de ese martes 20 de septiembre, se produjo el secuestro de otro avión cubano. Ese acto de inadmisible piratería fue cometido contra la nave donde viajaban el comandante Juan Almeida y el ministro Regino Boti, quienes habían llegado para integrarse a la delegación cubana.
El avión secuestrado —un Britannia de Cu­ba­na de Aviación—, llevaba una inscripción que decía: “Delegación de Cuba en la O.N.U.”. La nave fue entregada por las autoridades de Nue­va York a un funcionario judicial. El hecho no fue casual, este era el tercer avión cubano que retenían los norteamericanos en una semana. El primero, fue un Bri­ta­nnia que llegó al aeropuerto Idlewild en un servicio regular de pasajeros y, el segundo, un DC-4 de Aerovías Q.
Otro hecho, esta vez de trágicas consecuencias, aconteció en el restaurante El Prado, ubicado en la Octava Avenida y la calle 51 en Nue­va York. En ese mismo lugar, en la tarde del miércoles 21, un grupo de cubanos simpatizantes de la Re­vo­lución fue atacado a tiros por varios contrarrevolucionarios. Los disparos hi­rieron a una niña ve­nezolana de apenas nueve años de edad, quien se encontraba de paseo con sus padres. La­mentablemente, la niña fa­lle­ció al siguiente día.
La policía neoyorquina llegó minutos después del tiroteo. Las detenciones que realizó no in­cluían a los atacantes. El Departamento de Es­tado norteamericano, en una monstruosa con­ju­ra, inculpó a un inocente, solo porque simpatizaba con la Re­vo­lución Cu­ba­na.
Fidel Castro, acompañado por otros miembros de la delegación cubana, almuerza junto a los trabajadores del hotel Theresa, donde se improvisa una conferencia de prensa con numerosos periodistas. Foto: Korda, Alberto

ALMORZARÉ CON LOS HUMILDES
En la sesión del jueves 22, el jefe de la delegación cubana, Fidel Castro, junto al canciller Raúl Roa, el comandante Juan Almeida y demás miem­bros de su delegación, acudió a saludar a Ni­kita Jruschov en el salón de sesiones de la ONU. Momentos después el Mariscal Josip Broz, Tito, presidente de la República Fe­de­rativa Socialista de Yugoslavia, se acercó a Fi­del y departió con el líder revolucionario cu­bano durante unos minutos.
Mientras tanto, las autoridades yanquis siguieron sus actos inamistosos hacia Cuba al excluirla de un almuerzo que Eisenhower ofreció el 22 de septiembre a las delegaciones latinoamericanas.
La reunión, convocada por el imperialismo, se efectuaría después que el presidente Eisen­hower pronunciara su discurso en la Asamblea General de la ONU, por la mañana. Un vocero del gobierno de Estados Unidos había anunciado la invitación a 18 representantes latinoamericanos ante la ONU (la lista excluía a Cuba y República Dominicana). Al festín imperialista en el salón Waldorf To­wers, del hotel Waldorf Astoria, dejó de asistir el jefe de la delegación uruguaya Eduar­do Víctor Haedo, quien no fue en obvio gesto de solidaridad con el representante cu­bano.
Ese día, cuando Fidel salía de la ONU, un pe­riodista le preguntó cuál era su opinión so­bre el almuerzo en el lujoso Waldorf As­to­ria, al cual no había sido invitado.
“Me parece bien —respondió— y lo que de­seo es que los que asistan a él tengan buen apetito. Yo almorzaré en el barrio de Harlem, con los humildes. Yo pertenezco al pueblo humilde”.
Al llegar al hotel Theresa, Fidel subió al comedor donde almorzó con los empleados y el propietario. Lo acompañaban Celia Sán­chez y otros miembros de la delegación, así como numerosos periodistas norteamericanos, quienes antes de comenzar el almuerzo le hicieron varias preguntas.

DE UN LIBERTADOR A OTRO LIBERTADOR

En horas de la noche, el Comité Cubano Norteamericano ofreció una cena al compañero Fidel.
Richard Gibson, miembro del Comité Pro Justo Trato a Cuba, entregó un busto de Abraham Lincoln al Primer Ministro de Cuba y reconoció “el honor que es para el Comité hacer entrega del busto de Lincoln a Castro”.
En el momento de la entrega, Gibson expresó: “De un libertador a otro libertador”.
Al acto asistieron más de 300 personas. Des­pués del saludo hecho por Gibson, el compañero Fidel tomó la palabra. Al referirse a su estancia en el hotel Theresa y en el barrio de Har­lem, confesó: “me siento como quien camina en un desierto y se encuentra, de re­pente, en un oa­sis”.
El Primer Ministro cubano obsequió a Love Woods —propietario del hotel Theresa—, un busto del prócer cubano José Martí, con la siguiente inscripción: “Peca contra la humanidad el que fomente y propague la oposición y el odio de las razas”.

¡ESTUPENDO!, ¡ESTUPENDO!

El viernes 23, en la sesión de trabajo de la Asam­blea General de la ONU intervino Nikita Jrus­chov. El Primer Ministro soviético fue portador de proposiciones a favor de liquidar el colonialismo, de respetar y cumplir estrictamente las cláusulas de la Carta de las Naciones Unidas, y de otras importantes propuestas, como la de trasladar la sede de la ONU de Estados Unidos.
“¡Estupendo!”, “¡Estupendo!”, se escuchó por los auriculares de la transmisión en español de traducciones simultáneas cuando el Premier soviético hizo la propuesta del traslado de sede. La voz que se escuchó fue reconocida como la de Fidel, quien en su entusiasmo no pudo contenerse y lanzó esa exclamación de aprobación, dirigiéndose al doctor Raúl Roa.
Esa noche, el Primer Ministro soviético ofreció una cena a la comitiva cubana. El encuentro se efectuó en el edificio de la delegación permanente de la Unión Soviética en la ONU.


Juan Bosch: Vida, pensamiento y legado (1 de 3)

Autor/a: Domingolarevista.com — Editar Estimados amigos lectores: En esta oportunidad deseo hacer una breve aclaración y, al mismo tiempo, p...