martes, 1 de marzo de 2016

NO SE HAN PERDIDO LAS ESPERANZAS


Domingo Nuñez Polanco.

Los dominicanos no han perdido las esperanzas. A pesar de engaños e incumplimientos, sigue en pie el anhelo de vivir en una sociedad mejor. Ha faltado correspondencia entre lo que quiere la gente y lo que han hecho los actores políticos e incluso, se ha caído en el “gatopardismo”, que consiste en que las cosas aparentemente cambian para seguir igual. Pero eso no significa que la mayoría haya renunciado a su voluntad de cambio. La mentalidad de los dominicanos ya cambió y eso es lo más importante. La sociedad está a la espera de convocatorias generosas, serias y responsables. El principal recurso del país es su gente: noble, generosa, creativa y trabajadora. Ahí está el ejemplo de los emigrantes dominicanos que, por necesidad, han salido del país y que son los trabajadores más emprendedores en Estados Unidos, España y otras latitudes del mundo donde residen dominicanos. Sus remesas anuales ascienden a más de tres mil millones de dólares.
República Dominicana posee también importantes recursos naturales, a pesar de que lo han saqueado por siglos. Todavía es mucho lo que puede utilizarse en beneficio de todos. Contamos con suficientes recursos naturales, como pocas naciones. Todos estos recursos, manejados con racionalidad, pueden aplicarse para impulsar el desarrollo del país.

lunes, 29 de febrero de 2016

Hechos de la historia ocurridos un 29 de febrero



En los años bisiestos hay un mes afortunado que cuenta con un día más. Así, el 29 de febrero únicamente existe en estos años. Teniendo en cuenta lo particular de esta efeméride, nos hemos preguntado qué acontecimientos tuvieron lugar en fecha tan señalada. He aquí una muestra:



29 de febrero de 1504 El conocido navegante Cristobal Colón, aprovecha almanaque naútico, que pronosticaba un eclipse lunar para esa noche, para convencer a los nativos de Jamaica de proveerle víveres.
29 de febrero de 1704 en Norteamérica, fuerzas francesas y nativas atacan y destruyen el pueblo de Deerfield (Massachusetts), matando a 100 hombres, mujeres y niños.
29 de febrero de 1712 Febrero tiene 28 días y en los años bisiestos 29. Sin embargo, ha habido tres momentos a lo largo de la historia -y únicamente en algunos países- en los que el 30 de febrero ha formado parte del calendario. En concreto, en 1712, Suecia, utilizó el 30 de febrero como estrategia para abolir el calendario sueco y retornar al calendario juliano (que posteriormente sería sustituido por el calendario gregoriano).
29 de febrero de 1720 en Suecia, la reina Ulrica Leonor abdica en favor de su cónyuge, Federico de Hessen.
29 de febrero de 1912 La piedra movediza de Tandil (en la provincia de Buenos Aires, Argentina), cae y se destruye en tres pedazos, probablemente en un acto de vandalismo. O una huelga de obreros de canteras que hizo producir la vibración del suelo durante la protesta de dinamita y explosivos.
29 de febrero de 1916 en Carolina del Sur, la edad mínima de los trabajadores en fábricas, molinos y minas se eleva desde 12 a 14 años.
29 de febrero de 1940 Los premios de la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas, que arrancaron el 16 de mayo de 1929, se celebraron en una ocasión en un 29 de febrero. Fue precisamente el año en el que la película “Lo que el viento se llevó” obtenía hasta ocho estatuillas, incluyendo los de mejor película y mejor actriz (Vivien Leigh).
29 de febrero de 1952 La isla Heligoland es devuelta a las autoridades de Alemania.
29 de febrero de 1960 Un terremoto asola la ciudad de Agadir (Marruecos)
29 de febrero de 1964 El presidente de los Estados Unidos, Lyndon Johnson, anuncia públicamente un invento relacionado con la aviación: el avión A-11, un modelo con la capacidad de volar a más de 3200 km/h y a más de 20 kilómetros de altura. Unas prestaciones únicas que no existían en ningún modelo hasta ese momento.
29 de febrero de 1988 en Ciudad del Cabo (Sudáfrica) el gobierno blanco detiene el arzobispo Desmond Tutu junto con una centena de clérigos durante sus protestas contra los frenos estatales impuestos a las organizaciones anti-apartheid cinco días antes.
29 de febrero de 1996 Un día triste. El Vuelo 251 de Faucett Perú se estrella a unos minutos de aterrizar en el aeropuerto de Arequipa (Perú), debido a un impacto contra el terreno. Este accidente supuso uno de los peores de la aviación comercial de este país.
29 de febrero de 2004 en Haití, un golpe de estado derroca al presidente Jean-Bertrand Aristide, que es enviado fuera del país.
Día Mundial de las Enfermedades Raras El 29 de febrero es también el Día Mundial de las Enfermedades Raras en los años bisiestos, ya que se celebra el último día de febrero. Su implantación se produjo en 2008 y se escogió precisamente ese día por considerar la singularidad del 29F como una asociación idónea para la concienciación de estas enfermedades.



2016, año bisiesto cargado de mitos y creencias


La llegada del 29 de febrero puede ser motivo de celebración o de nerviosismo. Los años bisiestos tienen curiosas tradiciones, pero también hay grandes catástrofes. Es que la excepción siempre motiva la atención, y este año toca un día más.

Desde su aparición se dice que los años de 366 días están ligados a malos augurios y presagios. Aunque parezca sorprendente, los acontecimientos de la historia se han encargado de reafirmar la creencia popular de que en este tipo de años ocurren grandes desgracias, como la cruenta Guerra Civil Española que de 1936 o la apertura del campo de concentración de Auschwitz en 1940.





Sumado a esto, connotados asesinatos como el de John Lennon (1980), Robert Kennedy (1968), Martin Luther King (1968) y Mahatma Gandhi (1948) han sucedido en años bisiestos, lo que alimenta las sospechas de las personas. "Cualquier cosa fuera de lo normal, la gente tiende a asociarlo a supersticiones, pero no tiene ninguna base científica", afirma Reisenegger.

Aunque la ciencia lo descarta porque se trata de una corrección del calendario, Cristián Simoneti, antropólogo y académico chileno, asegura que el conocimiento sobre la naturaleza es una mezcla entre las supersticiones y las ciencias exactas. "Sería un error pensar que solo la ciencia moderna apunta hacia la verdad y no se rige por el conocimiento popular y supersticiones".

Antiguamente se pensaba que los nacidos en años bisiestos podían poseer poderes sobrenaturales o malignos. Hoy no existe esa connotación negativa, pero nacer un 29 de febrero sigue siendo algo especial. En Irlanda existe la familia Keogh, en la que miembros de tres generaciones nacieron en dicho día.

Una de las personas que nacieron un 29 de febrero es Sebastián Merino (28 años) quien mañana, en estricto rigor, cumpliría 7 años. No es novedad para este ingeniero que la gente se ría, se burle o encuentre rara su fecha de nacimiento. "Todos me dicen ah, qué pena, te celebras cada cuatro años, pero al final lo celebras todos los años el 28 de febrero o el 1° de marzo", dice.

Respecto del día especial en que cumple años, Sebastián no se preocupa. Él cuenta que cuando toca bisiesto se celebra el triple. "Cuando hay 29 es algo muy especial, siempre lo festejo en grande, un año lo celebré tres días seguidos. También me acuerdo cuando cumplí 12 años, que en teoría eran 4, mis abuelos me dieron cuatro regalos representando los años que no me había tocado celebrar".

Tradición romántica.
El mito cuenta que el 29 de febrero fue, en tiempos donde eso no era costumbre, un día en que las mujeres pueden pedir matrimonio. La historia señala que esta tradición nació en la segunda mitad del siglo V, en Irlanda. Fue en ese entonces cuando Santa Brígida se quejó ante San Patricio de que las mujeres no encontraban candidatos para casarse. Ante el reclamo, el santo autorizó que las mujeres "pidieran la mano", pero solo en años bisiestos.

Sin embargo, si el hombre la rechazaba debía darle un vestido de seda y 12 pares de guantes para que la mujer escondiera con vergüenza su mano sin el anillo de compromiso. La tradición se ha expandido por todo el mundo e incluso fue la inspiración para la comedia romántica Leap Year (2010), protagonizada por Amy Adams. 



Los años bisiestos tuvieron su origen hace más de cuatro siglos, cuando en 1582 el Papa Gregorio XIII reemplazó el impreciso calendario Juliano por el calendario Gregoriano. Desde ese entonces, cada cuatro años se añade un día más al mes de febrero. "Nuestros días están definidos en términos de las rotaciones de la Tierra y nuestros años en términos de la traslación de la Tierra alrededor del Sol. Una vuelta de la Tierra toma 365 días 5 horas y 57 minutos y, como no es número entero, las horas y minutos sobrantes se acumulan", explica el astrofísico Andreas Reisenegger. Esta es la razón por la cual cada cuatro años se aplica esta corrección de "tiempo sobrante" sumando el día 29 al calendario.


Tomado de Adictamen

Leonel: Las ideas de Marx son reivindicadas por un pensamiento diverso y renovado

OBSERVATORIO GLOBAL

En la tumba de Carlos Marx

A pesar del estrepitoso hundimiento del modelo socialista, a fines de los años ochenta, a casi 200 años del natalicio de Carlos Marx, sus ideas empiezan a ser reivindicadas por un pensamiento diverso y renovado



Filósofo. La tumba de Carlos Marx está en el cementerio de Highgate, al norte de Londres, en Inglaterra.

Leonel Fernández
Santo Domingo


Por la preeminencia ideológica, política e intelectual que sostenía a escala mundial durante mis años de formación, siempre contemplé la idea de algún día visitar la tumba de uno de los más influyentes pensadores de todos los tiempos: Carlos Marx.

Así pude hacerlo, al girar una visita recientemente, junto a un grupo de amigos, al cementerio de Highgate, al norte de Londres, Inglaterra, donde se encuentran sus restos mortales.

El día de nuestra visita, un viento helado circulaba en el entorno. Una luz opaca, como entre neblinas, se filtraba en el lugar; y un aire de solemnidad, de respeto y de decoro reinaba en el ambiente. 

Entre los ilustres personajes, cuyos restos allí se encuentran, figuran, entre otros, el destacado filósofo, antropólogo y sociólogo, Herbert Spencer; el físico, Michael Faraday; los padres y hermanos del gran novelista inglés, Charles Dickens; el historiador Eric Hobsbawm; y el sociólogo Ralph Miliband.

Pero entre todos los mortales allí sepultados, el que más atrae la atención de los visitantes, el que más curiosidad suscita y el que mayores comentarios provoca es, sin lugar a dudas, Carlos Marx.

El pensador

Marx, conocido como un destacado filósofo alemán, economista, sociólogo, periodista y activista revolucionario, nació en Prusia, actualmente Alemania, el 5 de mayo de 1818.

En 1835, a los 17 años de edad, se matriculó en la Universidad de Bonn, para estudiar filosofía y literatura. Su padre, un prestigioso abogado, de origen judío, insistió, sin embargo, que estudiase Derecho.

Por tales motivos, al año siguiente, en 1836, ingresó a la Facultad de Derecho de la Universidad de Berlín. De inmediato, sin embargo, se fascinó con la filosofía. Se interesó por las ideas del filósofo alemán, Friedrich Hegel, cuyas opiniones eran ampliamente debatidas en los círculos intelectuales de la época.

Se incorporó a un grupo de pensadores radicales, conocidos como jóvenes hegelianos, los cuales, a pesar de ser muy críticos con lo que consideraban eran las premisas metafísicas de Hegel, adoptaban, sin embargo, su método dialéctico.

Ese método dialéctico les sirvió para criticar, desde una perspectiva de izquierda, la economía, la política y el orden social establecido de aquellos tiempos. 

En 1841, a los 23 años de edad, escribió su tesis doctoral: La Diferencia sobre la Filosofía de la Naturaleza entre Demócrito y Epicuro. Al año siguiente, se trasladó a Colonia, Alemania; y luego a París, donde siguió una carrera como periodista de medios radicales, que lo condujeron a la expulsión de esos lugares.

En el desarrollo de su pensamiento revolucionario, se apoyó en el estudio de la economía política inglesa, especialmente de los textos de Adam Smith y David Ricardo; del socialismo utópico francés, de Saint Simon, Proudhon y Charles Fourier; y la filosofía clásica alemana de Kant, Fichte, Schelling y Hegel.

Esos factores constituyen los pilares fundamentales en los cuales se fundamenta la teoría marxista, que procura una interpretación materialista de la historia, una crítica del sistema capitalista y una promoción de la clase trabajadora, o proletariado, como núcleo de vanguardia en la creación del socialismo. 

Desde 1844, cuando en la República Dominicana se proclamaba la independencia nacional, Carlos Marx cultivó una estrecha amistad, que perduró hasta el final de sus días, con otro notable filósofo, economista y sociólogo alemán: Federico Engels.

Juntos escribieron varios textos de importancia, como el Manifiesto Comunista, publicado en febrero de 1848, considerado uno de los textos más importantes en la historia del pensamiento político.

Ese documento, en inolvidable lenguaje poético, correspondiente al romanticismo alemán de la época, empezaba por señalar: “Un fantasma recorre a Europa: el fantasma del comunismo”. 

Luego, en forma de síntesis, exponía toda una visión del materialismo histórico, al señalar: “La historia de todas las sociedades hasta nuestros días, es la historia de la lucha de clases.”

En su trayectoria intelectual, Carlos Marx escribió, entre otros textos, La Lucha de Clases en Francia, el 18 Brumario de Luis Bonaparte, Contribución a la Crítica de la Economía Política y El Capital, en tres volúmenes.

El legado

A pesar de reconocer que el capitalismo ha constituido en la historia una fuerza revolucionaria, Carlos Marx llegó a sostener que como consecuencia del desarrollo de sus fuerzas productivas, en algún momento desaparecería como sistema, siendo sustituido por el socialismo.

En la realidad de los hechos, el socialismo no se estableció, en principio, en un país con alto desarrollo de sus fuerzas productivas. No ocurrió así en Rusia, con el triunfo de la Revolución bolchevique en 1917; ni con los países de Europa oriental, al término de la Segunda Guerra Mundial; ni con la Revolución china; ni con ninguna de las revoluciones que durante la segunda mitad del siglo XX tuvieron lugar en varios países de África, Asia y América Latina.

Todo eso trajo como resultado que con la caída del Muro de Berlín, el desplome de las denominadas democracias populares de Europa oriental y el colapso de la Unión Soviética, el marxismo, como teoría, cayera en una especie de desprestigio.

Pero hoy comprendemos que el marxismo constituye todo un universo de múltiples corrientes de análisis y reflexión. Además del marxismo clásico, existen las diversas escuelas del marxismo occidental, esto es, el marxismo francés, el italiano, el austríaco, el alemán, el británico, y de cuántas variedades nacionales resultan imaginables. 

Además, hay un neo-marxismo, una nueva izquierda, una escuela crítica de Frankfurt, y otras modalidades de pensamiento estructuralista, modernista y post-modernista, con raíces inicialmente marxistas.

Pero dentro de corrientes de pensamiento originalmente no marxistas, ha ido surgiendo el concepto de que el capitalismo, tal como lo proclamó Marx, no es inmutable, sino que va experimentando continuas transformaciones que podrían llevarlo a su extinción. 

Entre esos pensadores se encuentra, en primer término, Daniel Bell, el célebre investigador de la Universidad de Harvard, quien desde los años sesenta y setenta venía elaborando el concepto de sociedad post-industrial, en la que el sector servicios genera mayor riqueza que el de la manufactura.

Posteriormente, distintos investigadores trabajan en la elaboración de los conceptos de post-fordismo, para referirse a una etapa superior de producción al de líneas de ensamblaje en la producción de vehículos, aplicado por Henry Ford, en las primeras décadas del siglo XX; de sociedad de la información; de economía del conocimiento; de modernidad tardía; y de modernidad líquida.

Peter Drucker, el gran maestro de los estudios de gerencia, ha escrito ampliamente sobre la sociedad post-capitalista. Manuel Castells, el reconocido sociólogo catalán caracteriza la época actual como una sociedad de redes, a partir del impacto de la Revolución digital; y Jeremy Rifkin, en su último libro, La Sociedad de Coste Marginal Cero, llega a la conclusión de que debido a su espectacular desarrollo, el capitalismo será reemplazado por nuevas formas de relaciones sociales.

A pesar del estrepitoso hundimiento del modelo socialista, a fines de los años ochenta, a casi doscientos años del natalicio de Carlos Marx, sus ideas empiezan a ser reivindicadas por un pensamiento diverso y renovado que ve en el progreso y no en el atraso, como él lo concibió, el proceso paulatino de extinción del sistema capitalista.

Marx fue enterrado en la parte oriental del cementerio de Highgate, luego de 64 años de existencia. Al hundirse su cuerpo en la tierra, Federico Engels, su amigo entrañable, pronunció estas palabras:

“El 14 de marzo, a las tres menos cuarto de la tarde dejó de pensar el más grande pensador de nuestros días. Apenas le dejamos unos minutos solo, y cuando volvimos, le encontramos dormido suavemente en su sillón, pero para siempre”.

Al visitar la tumba de Carlos Marx, para rendir tributo a su genio creativo, a su admirable labor intelectual y a su devoción por los oprimidos, satisfice una aspiración, largamente contemplada.

Tomado del Listin Diario

Juan Bosch: Vida, pensamiento y legado (1 de 3)

Autor/a: Domingolarevista.com — Editar Estimados amigos lectores: En esta oportunidad deseo hacer una breve aclaración y, al mismo tiempo, p...